• Mar. Dic 7th, 2021

De los ‘Papeles de Pandora’ al estado de excepción: Chile, el milagro económico convertido en polvorín

Pordeltadevigo

Oct 19, 2021

Piñera será el primer presidente investigado por la Fiscalía, sufrirá su segundo intento de ‘impeachment’ y acaba de aplicar el tercer estado de excepción.

«Misión cumplida. Moneda tomada, presidente muerto», comunicó el general Javier Palacios sobre las 15:00 horas del 11 de septiembre de 1973 ante el cuerpo, ya inerte, de Salvador Allende. Había sido el acto final de años de infructuosos esfuerzos norteamericanos por impedir el ascenso de Allende, un estrepitoso y costoso fracaso que Pinochet resolvió con bombas y proyectiles. A la brava: traicionando a su propio país y entregándolo a los intereses de Estados Unidos.

Comenzaba así ‘el milagro económico de Chile’, de los ‘Chicago Boys’ de Milton Friedman, un milagro económico que ha empobrecido a los chilenos hasta umbrales exasperantes. Porque el trauma chileno de hoy es la consecuencia de la bestialidad norteamericana de ayer. Y ‘el ayer’ fue la privatización del país por Pinochet para superar el colapso económico de 1973 y la hiperinflación del año siguiente —del 745 %—, lo que permitió que Chile ofreciera durante tres décadas índices macroeconómicos muy por encima del resto de países latinoamericanos.

Un milagro al que una subida de 30 pesos en el precio del transporte en 2019 reventó para siempre. Desde entonces, Chile es un país que no sabe muy bien qué página desea escribir, si la que ya se sabe de memoria tras casi medio siglo de tiranía, militar o económica, o la que una mañana fue enterrada entre escombros. «La historia es nuestra y la hacen los pueblos», alegó Allende cuando, ante la propia muerte, ya solo hablaba para la historia.

Un Chile en estado de excepción por un presidente acorralado

De la situación que vive Chile da muestra los históricos registros logrados por Sebastián Piñera en este segundo mandato —comenzó en 2018—: será el primer presidente investigado por la Fiscalía, sufrirá su segundo intento de ‘impeachment’ y acaba de aplicar el tercer estado de excepción —nadie antes lo había hecho ni una sola vez en democracia—. 

En este contexto de inestabilidad absoluta, Piñera pretende voltear la crisis con el tradicional contraataque derechista: el shock. Es por ello que ha recurrido a la militarización de parte del país, la región tradicional de los mapuches, con el fin de desviar la atención sobre las corruptas sombras que le acechan y mejorar las pésimas perspectivas electorales del candidato elegido para sucederle —Piñera no puede presentarse, pero en la segunda vuelta no parece que vaya a estar, según los sondeos, su candidato, Sebastián Sichel (14 %), muy lejos de los candidatos de la izquierda, Gabriel Boric (29 %), o la ultraderecha, José Antonio Kast (25 %)—.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *